Por Marvin Nodam
La amistad, abrazos, besos que Andrés Manuel Lopez Obrador como Presidente profesaba y daba en público a Claudia Sheinbaum Pardo pueden haber llegado a su fin.
Rosario Piedra Ibarra, recién reelecta Presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) puede ser la gota que derramó el vaso de agua.
Tanto impacto a Sheinbaum Pardo, que por ordenes de Lopez Obrador, Adán Augusto López Hernández y Ricardo Monreal hayan operado desde el Senado la Imposición de Piedra Ibarra como Presidenta de la CNDH, que reconoció públicamente que Amlo sigue activo en la vida pública desde su rancho en Palenque.
Con un rostro que reflejaba frialdad y ocultando un coraje, Claudia Sheinbaum, en la mañanera del 13 de Noviembre, lo soltó tajantemente «como ya vieron el señorLópez Obrador, desde su rancho en Palenque sigue en la vida pública».




