Por: Jota Ce Ce
PUES CAPAZ Y SIGUE ANDRÉS OTRO SEXENIO
En este país de fantasía y fábula, todo es posible, incluso que la fantasía de un solo hombre, aunque sea una mera ilusión, parezca hacerse realidad. Todo es comportarse como líder de una secta, no como estadista.
Andrés López parece sentir ya nostalgia del poder que ha usufructuado durante casi seis años y así es como parece haberse convencido de su propia idea: pasará a los libros de historia como el hacedor de una “transformación” que él mismo se ha encargado de difundir y lograr convencer a los suyos de que es ya, desde ahora, una realidad.
Pero no basta con seis años, es poco porque falta deleitarse con lo logrado, festinarlo y que lo festinen la mayoría, que haya más conversos que acepten la “nueva realidad”, que acepten que Andrés fue el vencedor de la lucha contra sus adversarios, aquellos a los que endilgó un sinnúmero de adjetivos y que golpeó sin cesar y sin descanso desde el púlpito mañanero de todos los días.
¿El juicio de la historia? ¡Nahhh! Eso será cuando realmente se haya ido, lo que importa es que en vida se le reconozca y para ello es necesario seguirle de frente y para ello nada mejor que dejar en el relevo, aunque sea solo de figura, a alguien que parezca y quiera ser su clon, despojando incluso a quien le suceda de una imagen propia. Voz de su propia voz, que nunca se canse de emitir el glorificador “¡larga vida a Andrés!”.
Antes de eso, recetar un distractor más que se una a los cientos de distractores soltados en estos casi seis años. A falta de un nuevo constituyente, armar una nueva Constitución, hecha a su medida, a la medida de sus creencias e ideales (que se visten de dogmas) sin reparo alguno de vender la idea de que en el trote esté arrollando a su eventual sucesora. Le reduce al espacio de maniobra, le merma de alguna manera sus ideas propias, le marca el camino, no para que lo acote, sino que prosiga sus designios, los del propio Andrés.
Hacer público una lista de 20 iniciativas que, tratan de explicar sus voceros y afinados jilgueros, cambiarle el rostro a México, lista que siendo generosos llamaremos es de buenos deseos y que disfrazan las muchas tentaciones que guarda el rey saliente por hacerse del poder total y absoluto. “Que pague el de atrás” diría el clásico.
¿Por qué y parta qué desaparecer los organismos autónomos por los que años atrás pugnó y abogó para que se crearan? ¿Por qué y para qué preparar el terreno para la eventual desaparición del Poder Judicial tal cual lo conocemos hoy y convertirlo, por así decirlo, en un despacho impartidor de justicia dependiente del propio poder Ejecutivo? ¿Cuál es la intención final de chatarrizar el concepto de democracia representativa que hoy representa el poder legislativo? Todo parece tener una sola respuesta: llevar al autoritarismo ejercido desde afuera, hasta que Andrés mismo decline en sus afanes protagónicos.
Y poco se repara en que ninguna de las iniciativas tiene como intención paliar el sosiego que provoca la inseguridad galopante que azota al país, ninguna de ellas busca atender de manera puntual el desastre del sistema de salud provocado por su administración. Puntos pendientes de una agenda que arbitrariamente se impuso y quiso imponer a una nación que ya no es tan desmemoriada.
Pero son 20 temas que le marcan la agenda a su eventual sucesora y que no ha tenido más remedio que aceptarlas. Será que Claudia desde ahora dice “sí” al maximato por muchos anunciado. O será que dirá resignada “sí, capaz y Andrés sigue de largo”.
¡¡Pa´acabarla de joder!!




