Bert Hellinger decía que somos el éxito de nuestros padres, de nuestros ancestros y de nuestra familia
Por Dr. Víctor Manuel Salas Castelan
Estamos vivos gracias a nuestros antepasados, hombres y mujeres impactados por las grandes dificultades de sus tiempos.
Entonces si estamos vivos es gracias a todos ellos, a sus vivencias, a sus luchas, a sus triunfos, a sus sacrificios, que a lo largo de los años fueron tejiendo historias extraordinarias de superación y supervivencia que han movido la vida hasta el momento presente, hasta nuestra existencia y la de nuestros hijos.
Por eso No podemos cortar nuestras raíces, ni podar nuestro Árbol genealógico, no podemos negar, ni rechazar nuestra historia personal y familiar; debemos reconocerla, reconciliarla e integrarla.
Recuerdo una profunda frase de Nietzsche: «El árbol que puede elevarse muy alto hacia el cielo es porque hunde sus raíces fuertemente en la tierra».
Por eso debemos tener un corazón humilde y agradecido hacia ellos, porque a pesar de los pesares, somos el éxito de nuestros padres y ancestros, ellos humanos e imperfectos, con sus recursos y posibilidades han logrado empujar la vida hasta el presente, ahora nos toca a nosotros.
Debemos transformar la pena del pasado en la dicha presente.





