Por José de Jesús Guerrero Adrade
Ciertamente, el sector pesquero necesita de un cambio de dirección para que cumpla con la función de servir de apoyo alimentario fundamental y generador de bienestar para la población pesquera de bahías y de riberas,
La acuicultura está en pañales y en manos particulares y el aprovechamiento industrial , artesanal y comercial igualmente.
Eso significa que la inmensa mayoría de los pescadores cooperativistas siguen limitados a lo que pueden obtener estacionalmente, con Pangas y motores en las aguas marinas pegadas a las costas, y a las cautivas en Los ríos y lagunas del territorio mexicano.
Compiten con los barcos particulares de alta mar que capturan volúmenes más grandes, por su mayor capacidad y por lo amplio del área de captura.
En algun momento esos barcos fueron comprados por el gobierno y entregados a las cooperativas junto con los créditos de avío que otorgaba una institución creada para el efecto.
Eso, claro, que ya estuvieron disponibles pero que por falta de organización y vigilancia, fueron condonando a la actividad a un manejo pobre





