Por Dra Cristina Martín Jiménez
Nos hablan de guerra. Pero lo que está en juego no son misiles, sino facturas.
Cada vez que el eje Estados Unidos–Israel–Irán entra en tensión, el foco mediático se llena de mapas y declaraciones dramáticas. Sin embargo, el verdadero mapa es otro: el de los flujos energéticos.
El estrecho de Ormuz —cerca del 20 % del petróleo mundial— es la bisagra. Cuando esa bisagra cruje, el precio del crudo sube. Y cuando el crudo sube, sube todo. Pero, curiosamente, eso nunca es el titular principal.
La inflación no es un fenómeno meteorológico. No “llega”. Se activa cuando la energía se encarece.
Transporte, fertilizantes, alimentos, electricidad, industria pesada. El efecto es matemático. Lo sorprendente no es que ocurra; lo sorprendente es que siempre nos lo presenten como inesperado.




