Amenaza para todos, menos para nosotros; se cierran los caminos; la reforma regresa el tiempo
FRANCISCO CHIQUETE
¿De veras no saben? En todo caso ¿nos creen tan atrasados como para no entender?
Estados Unidos lanzó una advertencia para que sus operadores tengan precauciones especiales al volar sobre el espacio aéreo del Pacífico Mexicano desde Mazatlán y hasta Centro América porque tiene la expectativa de realizar actividad militar en el área. Es decir, tiene pensado lanzar bombardeos como los que lanzó en el Caribe antes de la extracción de Nicolás Maduro en Venezuela.
Es una de las situaciones más críticas que ha vivido nuestro país en todo el periodo de posguerra -80 años-, pero a nuestros gobernantes lo único que se les ocurre es decir que “esa advertencia no es para los mexicanos”.
Obviamente el gobierno de Estados Unidos dirige el mensaje a sus operadores aéreos porque son los que le interesan, y porque con ellos advierte al mundo entero de lo que ahí está por ocurrir.
La advertencia es que en cualquier momento, entre enero y marzo, puede haber bombardeos y eso pone en riesgo a los norteamericanos, a los mexicanos y a cualquier aeronave que cruce por ese espacio.
No hay lugar para equívocos, pero el gobierno mexicano prefiere cerrar los ojos y decir que no, que no pasa nada, que no hay riesgos ni amenazas, que “esa es la forma de comunicar dl presidente Trump”.
Después de esto, el optimismo de la presidenta Sheinbaum es algo fuera de lugar. No habrá intervención armada en México, dijo después de la llamada telefónica con Trump. No la va a haber porque este anuncio equivale a un bloqueo aéreo, a una acción de guerra que afecta al espacio aéreo mexicano y a las zonas marinas inmediatas.
Después de esto y de acuerdo con el camino que llevan las cosas, México tendría que estar viendo alternativas de defensa pero ¿cuáles? El gobierno de Trump no reconoce los limites legales que ha establecido la comunidad internacional y sabe que no tenemos armas que nos permitan hacer una defensa de nuestro territorio, pese a las referencias al “masiosare”..
Las armas más poderosas por cierto, están en manos de la delincuencia. ¿Qué nos queda? ¿preparar las resorteras o los machetes que todavía haya en el campo para enfrentar las posibles incursiones en pos de narcos destacados?
La presidenta tiene razón al reclamar que nuestros vecinos no hacen la parte que les toca, que es combatir en su territorio el tráfico y consumo de estupefacientes, y procurar la suspensión del comercio de armas a los grupos que ellos mismos denominaron terroristas. Lo malo es que no hay instancias ante las cuales podamos hacer valer esas razones.
Por supuesto, lo primero que procedía era presentar una queja formal ante los mismos que emiten la amenaza, aunque sólo sea por dejar el antecedente, pero nuestra política hasta el momento ha sido la de “cabeza fría” y le ha generado muchos reconocimientos a doña Claudia Sheinbaum, pero ¿hasta cuándo?
Hasta el momento no hay indicios claros de estas exigencias, pero es obvio que son los propios gringos quienes sueltan semejantes indicios para intensificar las presiones sobre un gobierno que a su juicio “no hace suficiente”, y que no va a recibir una calificación satisfactoria mientras nuestra mala imagen les sea electoralmente conveniente.





