Por José Maragall
En cierto relato tanto Heródoto y Tucidides narran sobre la famosa batalla de Salamina en Grecia, algo que, si no hubiese sido tanto por la audacia y complacencia de alguno de estos estrategas que dieron pie a este relato, sin duda el mundo occidental no sería tal como lo conocemos en la actualidad.
Todo comienza después del saqueo de Atenas 480 A.C. por el ejército de Xerjes, donde se reunieron varios caudillos atenienses y algunos aliados espartanos con el objeto de ver cuáles eran las mejores decisiones que impidieran la inevitable ruina y caída de la patria.
En esa reunión las opiniones estaban demasiado divididas y sin ningún objetivo en determinar cuál era el mejor sitio donde sería más conveniente dar la mejor batalla.
Unos capitaneados por el general de la tropa Euribiade, los otros inspirados por el político y militar Temistocles; el primero decía que deberían de dar combate desde el istmo de Corintio, donde estaban reunidos todos los ejércitos de tierra y con ello ganarían; el segundo afirmaba que el lugar de mayor ventaja para la lucha era Salamina, un pequeño estrecho en las cuales se movían los navíos de Xerjes.
Ante la nula disyuntiva viable, esto provocó una calurosa discusión al grado de que Euribiade tomara un bastón para amenazar a Temístocles, este le dijo sin inmutación alguna “Pega, pero escucha” y continúo dando las razones por que Salamania pensaba era la mejor decisión a tomar. Fue que al final de la batalla lograrían prevalecer, obteniendo la formidable y grandiosa victoria que salvaría a toda Grecia.
Después de escuchar este relato, donde todo se mejora con el saber escuchar y saber entender, aquí no se trata de ideas, si no buscar lo que parezca mejor para el país, algo en México no se da pues se pega y no se escucha todo en relación a la tan trillada y analizada reforma judicial que se convirtió en todo un caos hasta para los mismos constituyentes que la crearon, no solo en lo relativo a los jueces sin rostro, si no en lo que está plasmado en la misma reforma cometiendo los más burdos errores, tanto en redacción como en semántica, sin hablar sobre supremacía constitucional poniendo en riesgo una figura importante la cual es la retroactividad.
Esta reforma que parece que la hicieron unos novatos en el derecho constitucional y hasta maestros de la UNAM, parecen unos completos neófitos, sin mencionar un ex ministros y ex ministras en retiro que no se sabe en ciencia cierta que hacían, ocupaban el cargo en SCJN, asesorando las iniciativas y contradiciéndose entre las mismas.
Esta reforma que ni siquiera se tomaron la delicadeza de leer y menos analizarlas, un fastrack o simplemente levanta dedos a ciegas sin ver la interpretación de una ley que es violatoria a las garantías mas fundamentales de los mexicanos
Queda claro que con el solo hecho de ser parte del oficialismo tienen esa puerta giratoria de cual tanto se hablado y escrito, pero esa puerta giratoria será para los allegados a cierto grupo político dominante.





