«Morena, su gobierno y sus acciones fuera de la ley»
«Los cheques posfechados del banco del bienestar «
Por Jose Adan
Hace dos días platicaba con una amiga, de lo difícil que se ha convertido vivir en estos tiempos, la inflación ha rebasado con creces todo aumento salarial, quiero señalarles que no se trataba de una platica de lloriqueos, más bien fue una conversación actual y típica.
En el transcurso de la charla, recibió un mensaje de su hija, había sido escogida o seleccionada para recibir un apoyo económico del gobierno federal, cabe mencionar que las personas conciben estos apoyos gracias al cabeza de pañal, porque? usted dedúzcalo y podrá ver que regresaron los
tiempos de adoración a dioses políticos, caramba con esto.
Mi amiga recibió con gusto la noticia y confieso que sentí alegría, pues su hija es madre de un pequeño de cinco años y se las ha visto negras para mantenerse, derivado a que el padre le salió
vaquetón.
Mi amiga me pidió que las acompañará a recoger esa dádiva, lo hice y estuvimos a la hora dispuesta por ellos. Acostumbrado a algunos trámites burocráticos me dispuse a hacer gala de mi escaza tolerancia, pasaban las horas y no se la razón ya habían transcurrido tres filas, desconozco por qué? Pero supuse que algún siervo de la nación había creado ese sistema ya qué para esto se las gastan solos.
Por fin como niños de kínder fueron trasladadas las beneficiarias a paso redoblado a otra área donde ya se sentía más cerca y el olor a cheque se hacía presente, por fin el vía crucis termino, habían pasado tres horas con cuarenta minutos, no importa, el objetivo se había logrado, la sonrisa de la humilde madre lo valía todo, cinco mil y pico, pues ya no habría apoyos hasta pasadas las elecciones federales, que chingaos tienen que ver con esto, pero así le fue explicado.
Más rápido que en chinga a trasladarnos a un banco del bienestar, a pesar de que nos fuimos en madriza y con hambre, no logramos llegar a tiempo y el buscado, pretendido y logrado cheque no fue cambiado, tres peloteros de Guaymas y más pelados qué un plátano, con hambre y sintiendo qué nos habíamos pelado, concluimos en recomendarle a la joven madre, que al día siguiente lo cambiará, que pidiera permiso en su trabajo, so pena de perderlo, ni modo o ni pedo, lo intentamos y no se hiso la machaca, hambrientos y jodidos no fuimos cada quien para su casa.
Pero que creen hoy en la mañana recibo una llamada de mi amiga, diciendo que no pudieron cambiar el cheque, la razón según «siervo» de la nación no hay fondos y que por el momento le dan prioridad a los viejitos, por lo pronto qué esperen hasta el mes entrante para cambiarlo.




